Con motivo de las próximas fiestas navideñas, les dejo un poema que escribió mi padre, Mario Ancona Ponce.

Carta de Navidad
Santa Claus no te escribía
porque siempre que empezaba
yo pensaba, yo creía,
que no había cosa alguna
que tuviera que pedir.

Pero al paso de los años
he sabido de tristezas,
he tenido desengaños
y si el niño siempre es hombre
no te extrañe, no te asombre
que en futuras nochebuenas
te vuelva siempre a escribir.

Santa Claus amigo mío
yo tambien quiero un juguete,
un juguete muy bonito
que palpita con el ritmo
de un pequeño relojito,
y que guarda en sus entrañas
los secretos del querer.

Lo he buscado inutilmente
en las cosas de la vida
y ni el mundo, ni la gente
cuando triste les pregunto
me han sabido responder.
Y por eso te lo pido
porque tal vez en el cielo
Tú lo encuentres escondido
y para esta nochebuena
me lo puedas Tú traer.

El antiguo que tenía
ya esta viejo,ya esta roto,
pues los años y la vida
lo acabaron sin piedad.
Ya no ríe, ya no canta
porque es tanta su tristeza
y su amargura ya es tanta,
que se encuentra saturado
de rencor y de maldad.
Solo sangra solo llora
y entre lágrimas amargas
sin quererlo, solo implora
un amor, por caridad.

Santa Claus amigo mío
te suplico que me traigas
el juguete que te pido,
que me traigas uno nuevo
y te lleves el vencido
para dárselo al olvido.
En tí espero, en tí confío
porque ya siento en el alma
las crueldades del hastío
que dejara en nuestras vidas
¡la fatal desilusión!

Lée la súplica escrita
de mi vida hecha de pena
y para esta nochebuena
¡regálame, un corazón!